Reseteo de la franquicia, aunque no estoy muy seguro de que haya sido para bien... Soy un entusiasta fan del arácnido super-héroe desde la más tierna infancia. Siempre me fascinó el
Hombre Araña, sus conflictos personales, los villanos a los que se enfrentaba, sus historias de amor con
Gwen Stacy y
Mary Jane Watson, su relación con la
tía May y su sentimiento de culpa por no haber podido evitar el asesinato de su
tío Ben.... Como buen fan, he leído los comics y he visto muchas de las series de dibujos, películas, etc. que se han producido inspiradas en el personaje. Sin embargo, y curiosamente, este nuevo acercamiento a
Spiderman, a pesar de que parecía prometer ser más fiel al comic, hace echar de menos la célebre trilogía de
Sam Raimi, con
Tobey Maguire a la cabeza, y eso que ésta fue muy criticada por los fans por determinados aspectos no muy fieles a las historietas. Los ya iniciados sabrán que la chavalería
fan-arácnida no celebró precisamente con champán determinadas licencias de los guionistas en aquellas tres películas, véase: sustitución de los
lanzarredes que aparecían en el cómic por
telaraña orgánica generada por el propìo cuerpo del personaje, el olvido de
Gwen Stacy, vital en la vida de Peter Parker, reduciéndolo a una
cuasi-parodia en la última entrega, etc. Esta nueva vuelta de tuerca del super-héroe nos muestra un intento de
'Spiderman Begins' -emulando, o inténtandolo, a
Christopher Nolan y sus
'Batmans'-, pero me da la sensación de que se queda muy a la mitad del camino. Y es una pena porque los actores parecen muy bien escogidos, excepto en el caso de
Sally Field: quizá sea la
madre de América, pero dista mucho de ser la tía de América y mucho menos
Tía May, que fue perfectamente encarnada por
Rosemary Harris en la trilogía de Raimi.
Como digo, el casting no está mal del todo en casi su totalidad. El actor con pinta de adolescente
Andrew Garfield me recuerda mucho al
Peter Parker más pipiolo del cómic, el de los primeros números del personaje. El chico lo hace bien y le quiere dar a su actuación un aire dramático-desenfadado que se agradece, aunque quizá le ponga demasiada intensidad a la cosa. En ocasiones, recuerda a una especie de
James Dean,
con super-poderes.
Emma Stone es, sin dudarlo,
Gwen Stacy: bellísima y encantadora. El habitualmente cómico
Rhys Ifans (popular por su papel en
Notting Hill) nos muestra aquí su cara más oscura. Y el veteranísimo
Martin Sheen como
tío Ben, no queda nada mal: otro buen acierto en la elección de actores.
Pero, pero, pero.... El
tono trágico-humorístico del cómic, que
Sam Raimi sí supo plasmar notablemente en su trilogía, aquí sólo se queda en
trágico. Cuando el personaje intenta hacer gracia con alguna de sus frases ingeniosas, se queda a medio gas. Vamos, que no hace gracia alguna. Y otra vez los guionistas se sacan de la manga cosas aquí y allá, lo que no gustará de nuevo a los fans del cómic. Si a eso le unimos que la película a veces resulta un pelín aburrida (pecado! tratándose de un
blockbuster, de autor y todo lo que tú quieras: no lo digo yo, que
lo ha insinuado su director.... Pero un
blockbuster al fin y al cabo), pues apaga y vámonos. En fin: que prometía mucho, pero luego se queda en agua de borrajas. Una lástima. Le doy un aprobadillo raspado porque tiene algún que otro acierto (esas escenas que muestran las cabriolas del personaje desde el punto de vista de
Spiderman son increibles); y por supuesto, por
Emma Stone, de la que me he enamorado profundamente. Pero si no llega a ser por eso.... Esperaremos a ver qué hacen con la siguiente y os cuento.
Curiosidad: el director es
Marc Webb, director de esa pequeña maravilla que es
(500) días juntos. Eso sí que es cambiar de estilo.