viernes, noviembre 08, 2013

El juego de Ender

El juego de Ender es una correcta adaptación del ya clásico contemporáneo de culto, la novela homónima de Ciencia-ficción publicada en los 80 por Orson Scott Card, quien figura como uno de los productores de la película. Hay que destacar el muy acertado casting del protagonista del film, Asa Butterfield (La invención de Hugo), quien encarna casi a la perfección al complejo personaje principal de la historia, Ender, destinado a ser nada más y nada menos que el líder comandante en jefe del ejército que habrá de salvar a la Humanidad de la invasión de unos extraños alienígenas con forma de insectos gigantes, los 'insectores'. Aparte del pequeño obstáculo, algo difícil de llevar al cine de forma creíble, de que en la novela el niño protagonista era algo más joven -6 años! creo recordar-, la elección del joven Butterfield creo que es muy acertada, encajando muy bien físicamente el joven actor con el personaje. Entre los actores secundarios hay rostros conocidos como Harrison Ford, Ben Kingsley, Abigail Breslin y Viola Davis.

El proceso de entrenamiento en condiciones de ingravidez (espectaculares las 'batallas' de unas escuadras contra otras) y los conflictos internos del protagonista, junto a su gran inteligencia y capacidad para la estrategia bélica, hacen de esta historia y su personaje principal un clásico del sci-fi. Es el comienzo de una nueva saga: veremos su evolución. Recomendable (si eres fan del género, claro).

sábado, junio 29, 2013

Antes del anochecer

Ya tenemos aquí Antes del anochecer, la esperadísima tercera parte de la trilogía comenzada con Antes del amanecer (1995) y Antes del atardecer (2004), dirigida por Richard Linklater y protagonizada por Ethan Hawke y Julie Delpy. Los años han pasado y nos encontramos a unos Jesse y Celine más maduros, con una vida en pareja (al fin...!), unas profesiones que atender, hijos de los que cuidar, ex-parejas para olvidar y un pasado a sus espaldas. Si las dos primeras películas trataban sobre las expectativas de la vida, el romance, el amor, el cortejo, los sueños por realizar, esta última entrega nos lleva de manera magistral a la vida adulta y sus concesiones y servidumbres inevitables; la pérdida de la inocencia y el miedo a caer en el cinismo, la preocupación por los hijos, sobre todo cuando son de anteriores matrimonios, el cómo preservar tu propio espacio dentro de una vida en pareja; y el pavor a la pérdida de las ilusiones y sueños de juventud, siempre latente.
La química entre Hawke-Delpy, Jesse-Celine, es incuestionable. Lo que comenzó con una peliculita de bajo presupuesto, Antes del amanecer, sin muchas pretensiones, cuya naturalidad y talento la han convertido en un título de culto, ha derivado en un cuasi-experimento cinematográfico que, casi 20 años después, aún sigue deslumbrando a crítica y público. Imprescindible.

viernes, junio 28, 2013

Un invierno en la playa

Comedia romántica-literaria -lo de 'literaria' viene a cuento, nunca mejor dicho, fundamentalmente porque está protagonizada por una familia de escritores-, dirigida por el debutante Josh Boone, quien también firma el guión, Un invierno en la playa, ('Stuck in Love'), es una peli refrescante, inteligente, con diálogos muy por encima de la media. Las interpretaciones son estupendas, destacando un gran Greg Kinnear, actor que en su carrera ha estado, en ocasiones, muy desaprovechado y que aquí nos muestra con naturalidad su buen hacer protagonizando el film en el papel de escritor de éxito, cuya labor como padre y marido resulta bastante más fallida. Jennifer Connelly, bella y misteriosa, mostrando su mejor registro dramático, le da la réplica junto a una sorprendente Lilly Collins, dando vida a una jovencísima escritora; sus líneas de diálogo con el también joven actor Logan Lerman, son de lo mejor de la película.

Citas de escritores, referencias literarias, guiños a los fans de Stephen King y de Raymond Carver, la incansable búsqueda del amor y de la estabilidad familiar, son los argumentos de esta peli que hará las delicias de devora-libros, aficionados a la creación literaria y aquellos que buscan en el cine, los libros y las personas una línea que les enganche y les haga continuar la lectura sin pestañear.

De lo mejor que hay ahora mismo en la cartelera. No os la perdáis.

sábado, mayo 11, 2013

El intérprete - Asier Etxeandía (Teatro La Latina - Madrid)

Lo que hace Asier Etxeandía en 'El intérprete' es difícil de describir en palabras. ¿Es un concierto? ¿Es un monólogo? ¿Es una recreación de su infancia de niño raro vasco de los 80? ¿Es una actuación frente a un público invisible? Es todo eso a la vez y mucho más. El dominio del cuerpo, de la voz y, en definitiva, de la interpretación, es superlativo. Un portento, un animal de la escena. Señoras y señores, con todos Vds., el actor, el cantante.... El intérprete:



domingo, marzo 31, 2013

Amor y letras

Se diría que Josh Radnor aprovecha los descansos entre temporada y temporada de 'How I Met Your Mother' para escribir y rodar películas con aire independiente americano. Afortunadamente: otros, en su lugar, quizá se irían a esquiar o a tomar el sol a Hawai. Después de su prometedor debut como director y guionista en la película 'HappyThankYouMorePlease', que también protagonizaba, Radnor nos regala esta otra historia, Amor y letras ('Liberal Arts'), ubicada en los ambientes universitarios del campus de Columbus, Ohio, y cuyo tema principal es el paso del tiempo, la pérdida de la juventud y la tentación de volver al pasado. Dicha tentación está encarnada aquí por la estupenda Elizabeth Olsen, quien da vida a una jovencita precoz, estudiante de segundo curso, amante de la música clásica y de 'esos libros sobre vampiros' que pueblan hoy en día los mostradores de las librerías de medio mundo.

Radnor hace el papel de treintañero inmaduro, neoyorquino, para más señas, que tan bien entrenado tiene gracias al protagonista de la serie de TV que le ha dado fama universal, con encanto e inteligencia. Se rodea en el film de buenos secundarios, como Richard Jenkins, en el papel del viejo profesor a punto de retirarse, y Allison Janney, representando lo duro que es madurar y perder las ilusiones de la juventud, en su papel de veterana profesora de Literatura Romántica que ya ha perdido todo romanticismo por la vida.

Radnor y Olsen se conocen, comparten café y gustos, se medio-enamoran y se envían cartas -pulcramente escritas a bolígrafo y papel!- en las que hablan de libros, música clásica, los años felices en la universidad y el paso de la juventud a la vida adulta. La diferencia de edad entre ambos, será determinante para que el personaje de Radnor tome por fin la decisión de madurar.

Entre los secundarios también destacan John Magaro, Zac Efron (en un papel poco habitual para él) y la popular Elizabeth Reaser, en un claro guiño irónico, haciendo de librera, letra-herida, muy alejada de su protagonista en la saga de películas basada en -otra vez- 'esos libros sobre vampiros'.

Muy recomendable.

lunes, diciembre 31, 2012

Feliz 2013!!


Que el nuevo año 2013 os traiga salud, felicidad, trabajo, dinero, sabiduría, (mucha) inspiración y sobre todo toneladas de AMOR!!!

FELIZ 2013!!

domingo, diciembre 30, 2012

Los miserables

Adaptación cinematográfica del musical Los miserables (que a su vez, se basaba en la famosa novela del escritor francés Victor Hugo), obra estrenada en el Queen's Theatre de Londres en 1985 y que sigue representándose desde entonces, ininterrumpidamente, siendo uno de los musicales más longevos del West End londinense. Para esta producción han contado con los actores Hugh Jackman, como Jean Valjean, Russell Crowe, como Javert, Anne Hathaway, como Fantine, Amanda Seyfried, como Cosette, y Eddie Redmayne, interpretando el papel de Marius. En papeles secundarios encontramos a Sacha Baron Cohen (sorprendente elección de casting...), Helena Bonham Carter y Samantha Barks.

Destacan las actuaciones de Hugh Jackman, ya casi un especialista en la representación de musicales en Broadway, y la siempre sólida Anne Hathaway, quien protagoniza uno de los momentos más emocionantes del film, la famosa pieza 'I Dreamed a Dream'. También hay que resaltar la belleza y dotes para el canto de Amanda Seyfried (no olvidar su papel en 'Mamma Mia') y el sorprendente Eddie Redmayne, popular por su intervención en la serie de TV, Los pilares de la tierra.

Dirigida por Tom Hooper -realizador de El discurso del rey-, en ocasiones resulta brillante, en otras espectacular, en otras un poco aburrida... Parece una ópera rodada donde tienes grandes 'highlights' y otros momentos en que es difícil no recostarse en la butaca para echarte un sueñecito. Pues eso, como en la ópera.

Recomendable si viste el musical y te gustó, aunque puede que te decepcione un poco. Aún así, es una de las super-producciones del año, de eso no hay duda.

Woody Allen: El documental

El genio de la ciudad de los rascacielos, el autor de obras maestras como Annie Hall, Delitos y faltas, Hannah y sus hermanas, Días de radio, La rosa púrpura de El Cairo, Match Point, Manhattan... Tantas y tantas películas en los últimos 40 años, prácticamente a una producción por año! Qué se puede decir de Woody Allen que no se haya dicho ya. Pues mira por donde, en este documental se descubren nuevas facetas, nuevos secretos del gran cineasta neoyorquino. Como, por ejemplo, el descubrimiento de su manera de trabajar los guiones, todos ellos escritos en una vieja máquina de escribir alemana que compró siendo un adolescente y que le afirmaron en la tienda que duraría más que él... O esas notas escritas en blocs de hotel, recortadas y grapadas (su corta-pega analógico particular) artesanalmente, entrañablemente: quién necesita un procesador de textos! Lo dicho: un genio.

Con intervenciones y entrevistas a sus colaboradores, actores y amigos, todos ellos pertenecientes a su particular universo: Diane Keaton, los productores de todas sus películas: Jack Rollins y Charles H. Joffe, John Cusack, Dick Cavett, Penélope Cruz, Mariel Hemingway, Scarlett Johansson, Marshall Brickman....

No os perdáis este documental si sois fans de Woody. Y si no lo sois, tampoco os lo perdáis. Alguien que ha dejado para la posteridad probablemente los chistes más inteligentes, las reflexiones más agudas sobre el amor, la religión, el sexo, el sentido de la existencia humana y, además, de una manera tan graciosa!, merece que le deis una oportunidad. No os arrepentiréis.

Imprescindible.

sábado, noviembre 10, 2012

Skyfall

El Bond de Daniel Craig se hace más oscuro, más perturbador y quizá algo menos maniqueo. Aquí la línea entre 'buenos y malos' ya no es tan clara, aunque nosotros sepamos quién es el bueno o así lo queramos creer para poder posicionarnos del lado del arquetipo que nos haga sentirnos más cómodos... En ese sentido el personaje de Silva, en la sorprendente interpretación de Javier Bardem, es memorable: uno de los -nuevamente- 'malos' más interesantes y retorcidos de la saga 007.

La dirección de Sam Mendes (American Beauty, Camino a la perdiciónRevolutionary Road) le da a la peli, aparte de ese aspecto oscuro y fúnebre-onírico (impactantes títulos de crédito iniciales), un toque friqui (un ejemplo es esa hilarante conversación con el recuperado personaje de Q) con simpáticos guiños al espectador veterano: es una delicia la aparición del clásico e icónico Aston Martin DB5 que presentara Sean Connery a principios de los 60 y que ya condujo Daniel Craig en Casino Royale, en otro guiño para los acérrimos de la franquicia. Respeto por los viejos oldies but goldies.

Y todo ello, la complejidad de la trama, el debate sobre la necesidad o no de los servicios de inteligencia en el mundo actual, las sombras (como en esa espectacular lucha en un rascacielos de Shanghai, presentada como un mortal juego de sombras chinescas... Chinescas: cómo no! Aparte de que, prácticamente todo el tramo final de la película transcurra entre tinieblas: todo un reto para el director de fotografía, supongo), sin perder ni un gramo de espectacularidad en la acción, como demuestra la ya tradicional -e impactante- secuencia de inicio, en la que esta vez los guionistas nos llevan nada más y nada menos que a las concurridas calles de Estambul, y cuyo desenlace marcará el devenir físico y psicológico de James Bond durante el resto de la película. Curioso, porque casi por primera vez en 50 años, se nos presenta a un 007 'no' apto para el servicio.

Por último, destacar esa interesante subtrama del juego de relaciones quasi materno-filiales entre el triángulo protagonista -Craig, Bardem, Dench-, como una revisitación del complejo de Edipo. Quizá sea ése el elemento que le da ese aire perturbador a la peli y que yo mencionaba al comienzo de esta entrada. Eso y el giro de la trama que nos lleva directamente a los orígenes de 007.

Las chicas Bond en esta ocasión pasan prácticamente a un segundo plano, aunque se recupera felizmente el personaje de Monneypenny. Destaca el escuetísimo, aunque bien interpretado, papel de Berenice Marlohe y las apariciones estelares de Ralph Fiennes y el veterano Albert Finney. Quizá para este último papel, sin desmerecer al bueno de Albert, hubiera estado bien haber contado con Sean Connery, ¿vosotros qué opináis?

Muy recomendable.

domingo, octubre 21, 2012

Looper


Un guión original, aunque a mitad de la película desfallezca un poco. La tecnología del futuro (años 70 del siglo XXI) proporciona la posibilidad de viajar en el tiempo. Esto es aprovechado por organizaciones criminales para limpiar sus desaguisados, con la ayuda de los loopers, asesinos a sueldo encargados de aniquilar a los pobres desgraciados que son enviados hasta el año 2044 desde el futuro, donde, según parece, es imposible deshacerse de un cadáver. Pero ¿qué ocurre si a quien envían es a ti mismo, pero 30 años más mayor, con toda una vida a tus espaldas? Resultado: una serie de curiosas paradojas temporales que harán disfrutar a los iniciados en la temática 'Viajes en el Tiempo' y la llamada 'Paradoja del Abuelo'. La puesta en escena es original, evitando mostrarnos un futuro demasiado tecnificado, más cercano a la realidad. Increíble la caracterización de Joseph Gordon-Levitt como Bruce Willis joven. Este último se mantiene en forma a pesar de sus cincuenta y muchos. Emily Blunt demuestra su habilidad para dar fuerza a sus papeles....  Y también para manejar un hacha.
 
Sobre todo al principio, hay todo un homenaje al cine negro clásico, aunque está más cerca del genero Cyberpunk. ¿Posible película de culto? Eso se verá en el futuro?! Curiosa de ver.

martes, octubre 16, 2012

Cuarenta


Cuarenta años. La mitad de una vida, dicen. La edad en que supuestamente tu carácter, tus gustos, tus fobias, tus creencias y costumbres ya deberían estar conformados. La edad en que uno ha de aparentar SER, aunque la mayor parte del tiempo a duras penas logres parecerte a aquello que soñaste algún día, cuando tenías veinte años y la vida era una aventura, la amistad el viento en las velas y los desengaños un cuento de viejos.

Por ser, yo he sido muchas cosas. He sido un niño como tantos, jugando en el parque o en el patio del colegio: canicas y chapas, fútbol, baloncesto, carreras, escondite y Monopoly, merienda, caramelos sugus y donut de azúcar; he sido un colegial también como tantos, con mi cartera colgada a la espalda, llena de libros que desentrañar y estuches reventones de pinturas, lapices, bolis y gomas de borrar; he sido un joven triste y soñador, un buen chico, un irresponsable, un aspirante a todo y a nada, un romántico, un recolector de musarañas, un deportista de esguince fácil, un librepensador con ideas progres, un contemplador de paredes desconchadas, un pertinaz rebobinador de cintas de 90, un aficionado a la penumbra, un ávido lector buscando su libro de cabecera, un fóbico de las multitudes y los actos sociales, un ave nocturna en busca de su alma gemela; he sido estudiante, ordenanza, mozo, militar, oficinista, informático, profesor, músico...; he sido amigo y (pocas veces) enemigo, ángel y demonio, un santo varón y un irreverente jovenzuelo.

Ha habido un tiempo para sentirse (y sentarse) en la cima y otro para caer noqueado en la lona; un tiempo para reír y otro para llorar; un tiempo para sentir y otro para anochecerse anestesiado; hubo un tiempo para dejarse llevar por la corriente y otro para ir a la contra; un tiempo para ser canto de río y otro para ser gema preciosa; un tiempo para bailar y otro para escuchar y tocar buena música con los amigos, en cocinas, bancos del parque, escenarios, para mucha o poca gente, con el fin de alegrarse o deprimirse hasta los despojos del alma.

Hubo un tiempo para trabajar y otro para vivir de las rentas; tuve dinero y dejé de tenerlo; tuve amigos y dejé de tenerlos, aunque siempre permanecieron los buenos, los mejores, los auténticos; hubo un tiempo para estar enamorado y comportarse como tal; hubo también otro tiempo para la amargura y el desamor y la soledad; hubo un tiempo, quizá el mejor, para ser pareja y compañero y amante y amigo y todo lo demás; hubo un tiempo para sentirse fuera de juego y otro para sentirse perfectamente integrado; hubo un tiempo en que todo tenía sentido y otro en que nada parecía encajar; hubo un tiempo para romper con el mundo y otro para volver a empezar de cero.

Y es que, amigos, cuarenta años dan para mucho. Y no sólo hablo de lo que hice, sino de lo que dejé de hacer. Probablemente pude ser mejor, hacer más, con más cabeza, con más sentido. Casi seguro que pude haber sido mejor hijo, mejor hermano, mejor amigo, mejor novio, mejor estudiante, mejor empleado, mejor compañero, mejor ciudadano, mejor persona. Pude haber aprovechado mucho más las oportunidades que se me brindaron. De todo eso estoy seguro. Supongo que siempre me quedará el resquemor de no haber sido más de lo que fui, ese aguijoneo constante del alma, ese pesar que, ahora sé, me acompañará hasta el final de mis días: la tristeza por los trenes perdidos.

Sólo el tiempo dirá lo que nos deparará el futuro. Sin embargo, por el momento, me atreveré a gritar aquello de: ‘Que nos quiten lo bailao!’ Y que la fiesta prosiga. Yo sigo aquí para lo que gustéis!
Ea!, a por otros cuarenta.




 

El fraude

La hipocresía, el poder, las grietas del sistema financiero, el encubrimiento, la integridad personal frente a las presiones del exterior, la ocultación de los trapos sucios para vender una falsa imagen de éxito familiar y profesional... Estupendamente narrada, esta entretenidísima película cuenta con una más que estimable actuación de Richard Gere -63 años, cualquiera lo diría...-, además de la siempre sobresaliente Susan Sarandon, y ese personaje, un remedo de teniente Colombo, que se saca de la manga el algo desganado Tim Roth. Entre los secundarios destaca la bella Laetitia Casta. Notable mezcla de géneros, intriga criminal y financiera, El fraude podría ser La hoguera de las vanidades del siglo XXI. Si hasta está ambientada en Nueva York! Muy, pero que muy recomendable.

lunes, septiembre 24, 2012

The Swell Season (documental)


En 2011, cuatro años después del inesperado éxito mundial de Once, el dúo formado por Marketa Irglova y Glen Hansard, The Swell Season, se encuentra de gira internacional presentando los temas de su nuevo disco, Strict Joy. Alguien tiene la brillante idea de filmar el tour y de paso, las reflexiones de sus protagonistas sobre la música, el éxito, el amor, las relaciones de pareja, la familia... Y sobre todo qué hacer con el resto de tu vida cuando todo aquello que habías soñado de repente se hace realidad, como le ocurre al amigo Hansard, tal y como le espeta, un poco a mala uva, una fan tras un concierto.

He leído en alguna parte que este precioso, emotivo, a veces desasosegante, documental se puede considerar como la cara B de Once. No sé si es una manera un poco facilona de definir este trabajo. Aquello era ficción, más o menos, y este The Swell Season es la vida misma, pura y dura: desde la fobia que siente Marketa Irglova a que los fans quieran hacerse fotos con ella como si fuera una celebrity, algo que detesta, hasta la presentación de la curiosa familia de Glen Hansard, con esa madre medio filósofa y un padre ex-boxeador y alcohólico empedernido. En Once había romanticismo a raudales y aquí los gestos románticos se muestran bastante más prosaicos, más teñidos de cruda realidad, el día a día en la vida de una pareja de músicos que intentan explorar su relación, al mismo tiempo que tratan de entender y asimilar el monumental lío en que se han convertido sus vidas. Y es que, por lo que parece, el éxito brutal puede ser un arma de doble filo: si no eres capaz de gestionarlo como es debido puede convertirte en un auténtico gilipollas.

Por supuesto, la banda sonora es excepcional, casi toda extractos de las actuaciones del dúo, en su gira por teatros y salas de medio mundo. Una gozada la pasión en la desgarradora voz de Hansard y la sensible fragilidad en las composiciones e interpretaciones de Irglova.

Si te gustó Once, si eres fan de The Swell Season, o si simplemente te gusta la buena música y tienes curiosidad por conocer las preocupaciones y cavilaciones de los artistas que se topan de bruces con el éxito masivo, no debes perderte este trabajo. Ideal para soñadores de quimeras (con perdón de la Casa Real) que pueden hacerse realidad.

martes, septiembre 11, 2012

Irlanda, día 11

Y llegó el final, lo que suele ocurrir con cualquier historia por muy buena que sea ésta, como ha sido en nuestro caso y este viaje que nos hemos regalado a nosotros mismos. Hoy hemos hecho un poco de turismo por Dublín, ciudad que ya conocíamos de otra ocasión. Paseos y últimas compras por O'Connell St. y por Grafton, la calle comercial por excelencia de la ciudad, muy divertida por las actuaciones de los músicos callejeros, en algunos casos muy talentosos. Aquí empezó mi 'cousin' Glen Hansard, el líder de los Frames e integrante de The Swell Season, junto a Marketa Irglova -la pareja protagonista de 'Once'-.

Nos hemos gastado una fortuna en discos y libros, pero hay que aprovechar la ocasión. Me hubiera llevado una veintena de Cds y libros de música que he visto aquí  y que no venden en España, pero no se puede tener todo: la próxima vez será.







Un chocolate en Bewley's, en Grafton St., muy cerca de la famosa estatua de Molly Malone, quizá la tendera más fotografiada de Dublín, y una vuelta por los alrededores de la National Gallery, que ya visitamos la otra vez. Hemos aprovechado para ver de nuevo a nuestro amigo Oscar, que sigue igual que siempre, con su sonrisa picarona.

Y como no, la pinta de Guinness para despedirnos de Irlanda como es debido. 

La catedral de San Patricio, tan hermosa y espectacular, como la última vez que la vimos.

Molidos, cansados y felices, acabamos nuestro periplo irlandés. Este es, sin duda, un gran país, de gentes amables, acogedoras y, sobre todo, bondadosas. De su belleza cultural y natural ya he hablado suficientemente aquí. De verdad, increíble.



Ahora nos queda el otro viaje, el interior. Pero ese viaje ha de hacerse poco a poco, sin equipaje ni horarios, reposando las vivencias y todo lo visto, oído y saboreado. Quizá algún día rebrote todo ello en forma de canción. Ojalá...

See you, Irish friends, cheers!




lunes, septiembre 10, 2012

Irlanda, día 10

Más relajados que ayer, nos hemos levantado con la idea de disfrutar de la Giant's Causeway, es decir, la Calzada de los Gigantes, en esta escapada a Irlanda del Norte. Durante el desayuno en nuestro B&B, hemos conocido a una pareja de británicos encantadores que hablaban portugués a la perfección por haber vivido en Brasil durante 40 años: lo bueno de viajar de esta manera es que conoces mucha gente de todo tipo, lo cual es enriquecedor, qué duda cabe.

Y puestos en ruta, one more time. En el centro de visitantes hemos podido comprobar cómo cambia la cosa cuando son los británicos los que gestionan un monumento, aunque sea de carácter natural, como es la Calzada de los Gigantes. Todo perfectamente dispuesto para que compres y consumas a más no poder. Una vez superados los torniquetes de acceso, pago mediante de 8 libras, hemos encaminado nuestros sufridos pies a esa maravilla.

Las columnas de origen basáltico, con formas poligonales, causan estupor, os lo aseguro. Por cierto, os recomiendo que si queréis caminar sobre ellas no lo hagáis en un día lluvioso porque  las puñeteras resbalan que da gusto.... Yo casi me mato hoy intentando emular al gigante Finn, el de la leyenda que da nombre a este capricho de la naturaleza.

Hay varias formaciones curiosas. A mí, particularmente, la que más me ha gustado es la que llaman 'The Giant's Pipe', unos 'tubos' de 12 m. de largo que se asemejan a los de un órgano de iglesia.



Hay varios itinerarios, aunque nosotros hemos elegido el más sencillo: tras 10 días de no parar, era el que más agradecían nuestras articulaciones. Hemos hecho pic-nic en el centro de visitantes y luego rumbo a Dublín, para pasar los dos últimos días de nuestro periplo irlandés en la capital del país. Lo malo es que un inoportuno dolor de cabeza de los míos nos ha impedido disfrutar de la tarde en la ciudad, así que nos hemos quedado en nuestro B&B dublinés -Flyover- descansando y recuperando fuerzas. Mañana excursión por la ciudad. No os la perdáis!

domingo, septiembre 09, 2012

Irlanda, día 9

Decía ayer que el día de hoy iba a ser duro. Pues efectivamente, lo ha sido. Salimos pronto de Navan, del B&B Meadow View -muy normalito,  a pesar de que en Tripadvisor lo ponían por las nubes-, camino a Newgrange, en el complejo arqueológico de Brú na Bóine. Al llegar allí, oh, sorpresa!: resulta que las entradas hay que comprarlas en el centro de visitantes, a 17 Km. del monumento!  Rápidamente, emprendimos camino hacia allá y pudimos comprar tickets y unirnos a uno de los grupos de visitantes. Te llevan cómodamente desde el centro de visitantes en unos autobuses tipo 'satélite', todo muy bien organizadito, como debe de ser. Pero claro, nosotros no teníamos ni idea....

La primera visita es al monumento de Knowth, no tan conocido como Newgrange, pero tan importante o más que éste. Es un impresionante conjunto de túmulos funerarios construidos con piedras que luego fueron bellamente talladas, con motivos y símbolos de los cuales se desconoce el significado.

A continuación, te trasladan al increíble túmulo de Newgrange, una construcción funeraria datada hace 5000 años. Lo que realmente impresiona de este monumento, aparte de que se construyera con pesadas rocas trasladadas desde lugares alejados muchos kilómetros del lugar del túmulo, es que éste se encuentra perfectamente alineado con la posición de los primeros rayos del sol, en el solsticio de invierno. Una virguería de ingeniería megalítica que impresiona aún más cuando visitas el interior del monumento y te muestran el efecto, recreado de forma artificial, pero que, no por ello, deja de ser menos impresionante.


De verdad que este monumento me ha dejado 'tocado': recomendable al 100% si vais a Irlanda y os encontráis por Dublín o alrededores: haced una visita a Newgrange porque no os decepcionará.

Cansados, pero con las pupilas aún dilatadas por el efecto 'Newgrange', hemos emprendido viaje a Irlanda del Norte, concretamente hasta Coleraine, donde dormiremos hoy, en un estupendo B&B -Brown's Country House-. El paisaje cambia dramáticamente cuando abandonas la República de Irlanda, sobre todo cuando te adentras en la industrial Belfast, lo que no quiere decir que no merezca una visita próximamente. Nuestro destino mañana: la Calzada de los Gigantes!

sábado, septiembre 08, 2012

Irlanda, día 8

Día de volante con el fin de llevar a cabo nuestro plan. Hemos atravesado el país de oeste a este para llegar a Navan, cerca de Newgrange, lugar que visitaremos mañana. A mitad de viaje hemos hecho una parada en Clonmacnoise, un asentamiento monástico paleocristiano del siglo VI, magníficamente conservado.

Por la tarde, ya instalados en el B&B, toca cervecita en el pub. Y a retirarse prontito, que mañana será un día duro!

Irlanda, día 7

Connemara, Connemara.... Sólo el nombre evoca todo un universo de cuento. Y es que esta región del país es especialmente bella y cautivadora, romántica y melancólica, con sus lagos y sus paisajes brumosos.
Hoy el día no nos acompañó mucho. La niebla y la orvalleira irlandesa lo cubrían todo cuando salimos de nuestro B&B (Hazel Grove, en Cong: magnífico, super-tranquilo). Pero esto no impedía que los lagos de Connemara mostraran todo su encanto. Muy al contrario, parecía que el paisaje se había despertado cubierto de un manto de melancolía.


Después de admirar unos cuantos lagos y de echar unas 3500 fotografías a cada uno de ellos, nos encaminamos al famoso Sky Road, recorrido costero cercano a la localidad de Clifden. Una lástima que la niebla no nos permitiera admirar su (suponemos) belleza. Por las fotos que hay colgadas en Internet, debe ser bastante espectacular.

Proseguimos nuestro camino, esta vez en dirección hacia la abadía de Kylemore, un palacio construido junto a un lago en el siglo XIX, y que es uno de los monumentos más visitados y fotografiados de Irlanda. Si veis la imagen entenderéis por qué.

La hizo construir el parlamentario inglés Mitchell Henry, quien vivió en ella junto a su familia y cuya existencia sin preocupaciones (se entiende, por el lugar donde residían...) se vio truncada por la muerte prematura por disentería de su esposa Margaret, tras unas vacaciones en Egipto. El hombre hizo construir en la propiedad una réplica de una catedral gótica en miniatura, en honor a su mujer. Junto a la construcción hay un mausoleo donde se encuentran enterrados los dos, junto a otros miembros de la familia. En el recinto, merece la pena visitar también los jardines y la casa del jardinero, cuya atmósfera de la época está magníficamente reconstruida.

De vuelta hemos pasado por Westport, aunque estábamos tan cansados que apenas hemos podido ver nada. Ya con el sol cayendo, hemos regresado a Cong, donde hemos cenado estupendamente en uno de los pubs del pueblo. Lástima que hoy no tocaba ningún grupo.

Para mañana, y los restantes días que nos quedan aquí, tenemos programado un ambicioso plan. Esperemos que todo salga a pedir de boca. Os lo seguiré contando aquí.

viernes, septiembre 07, 2012

Irlanda, día 6

Los días van pasando y, sin darnos cuenta, va a hacer una semana que estamos en Irlanda. Hoy amanecimos en Galway, en el B&B Lawndale House: sencillo y con un trato agradable por parte de la señora que lo regentaba. Estos pequeños hoteles familiares siempre son curiosos de visitar, ofrecen un trato personalizado y, sobre todo, mucho más humano que el dispensado por los hoteles convencionales. Con la amabilidad y hospitalidad de los irlandeses, la experiencia se convierte en todo un placer.

Hoy teníamos planeado ir a las Aran Islands, unas islas que aún conservan el modo de vida de los irlandeses de antaño. Es uno de esos lugares que hay que visitar alguna vez en la vida: sin mucha extensión de terreno, las tres islas que conforman el pequeño archipiélago son una prolongación del 'Burren', sin apenas árboles, de terreno kárstico, se accede a la isla principal, Inishmore, con unos ferrys que zarpan desde la población de Ros-a-Mhil, cercana a Galway.

Esta isla posee todas las comodidades de la vida moderna, aunque sin perder ese aire marinero, romántico y melancólico, que viene dado por el terreno y los fuertes vientos que peinan las rocas de surcos. Se puede visitar en minibus, bicicleta (alquiler), coches de caballos o a pie. Lo más destacado de Inishmore es una sorprendente fortaleza de piedra, conocida como Dun Aengus, construida hacia el 1100 aC, al borde de un acantilado y con un muro de piedra alrededor que, entiendo, la haría especialmente inexpugnable. Asomarse al acantilado, os puedo garantizar, daba pavor.... 

Otra de las curiosidades de la isla es que alberga entre su fauna, una pequeña población de focas.



Después de recorrer el resto de la isla, y de hacer un parón para el pic-nic de rigor, hemos cogido el ferry de vuelta. La excursión nos ha dejado particularmente agotados, por lo que hemos decidido reservar el B&B de esta noche y encaminarnos a él directamente, un poco para descansar de tanto tute (llevamos 6 días sin parar...) y un poco también para planificar la 2ª parte de nuestro viaje por Irlanda.

Hoy dormimos en Cong, un pueblo agradabilísimo donde, dato curioso, se rodó la famosa película de John Ford, El hombre tranquilo.

Mañana recorreremos la zona de los lagos de Connemara. De hecho, de camino hacia aquí ya nos hemos ido familiarizando con lo que nos espera: una auténtica maravilla de cuento.